Artículos de opiniónEntrevistasMétodo LatinoaméricaProyectos

“Las minas se cobran vidas, pero también mutilan la libertad y el desarrollo económico de los pueblos”

Proyectiles, bombas, minas antipersonal… el suelo colombiano todavía es un campo sembrado de artefactos explosivos. Diversas organizaciones trabajan para limpiarlo, atender a las víctimas y evitar nuevos afectados. Una de ellas es el Grupo Método, que trabaja de la mano de su socio la Campaña Colombiana Contra Minas. Como parte de esta lucha y con motivo del Día Internacional para la Sensibilización contra Minas Antipersonales, Ander Arcos Alonso, que trabaja con Método en la Acción Integral Contra Minas Antipersonal en este país, nos invita en esta entrevista a reflexionar sobre el tema.

¿Cómo afecta, en general, el problema de las minas a Colombia?

Cuando hablamos de Acción Integral Contra Minas Antipersonales (AICMA) estamos hablando en realidad de tres principales tipos de artefactos explosivos: las MAP o Minas Antipersonales, la MUSE o Munición Sin Estallar y los AEI o Artefactos Explosivos Improvisados con características de Mina Antipersonal. Se habla de todos estos tipos de artefactos porque todos ellos reúnen la característica de no discriminar, porque no distinguen a quien le explotan; causan daños o sufrimientos innecesarios, porque tienen una alta capacidad de mutilar personas; y causan daños graves y duraderos al medio ambiente porque dejan contaminadas, intransitables e inservibles zonas extensas de territorio.

Teniendo en cuenta esto, las estadísticas oficiales indican que Colombia es el segundo país del mundo -por detrás de Afganistán- con más víctimas menores de edad y el tercer país del mundo -por detrás de Afganistán y Camboya- con víctimas por MAP/MUSE/AEI.  Gran parte de los municipios colombianos en prácticamente todos los departamentos del país tienen afectación por presencia de este tipo de artefactos, lo que hace que sea un problema realmente importante.

¿A cuántos municipios afecta? ¿Cuántas podría haber?, ¿se sabe?

El problema de las MAP/MUSE/AEI afecta a cientos de municipios en Colombia ya que se encuentran regadas por todo el territorio donde se han dado combates o presencia de actores armados no estatales. La Dirección para la Acción Integral Contra Minas Antipersonal (DAICMA) -entidad del estado con quien trabajamos en el proyecto de gestión territorial-, tiene identificados 12 departamentos en los cuales se han priorizado 76 municipios altamente contaminados. En todos ellos estamos trabajando. La Campaña Colombiana Contra Minas (CCCM), una asociación de gran relevancia en este tema, con quien trabajo en otro proyecto y es socio de método en el proyecto mencionado, tiene 57 lugares priorizados a lo largo de 10 departamentos colombianos. 

Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que se trata de municipios y departamentos priorizados por tener una gran cantidad de víctimas o de presencia de artefactos, lo que indica que no son los únicos en los que existen. Se calcula que de 1200 municipios colombiano, unos 700 tienen afectación por este tipo de artefactos.

¿Hay que ser experto para identificarlas?

Para señalar campos minados se debe ser experto y puede resultar peligroso tanto señalar los artefactos como reportarlos a las autoridades. A veces son los propios campesinos o las personas de la comunidad los que las ven los artefactos y avisan a las autoridades. Digo a veces porque que llamar a las autoridades puede acabar relacionándolos con la fuerza pública –ejército, fuerza aérea, marina o policía-, lo cual puede poner en riesgo su seguridad. Para evitar riesgos y accidentes que generen nuevas víctimas, debe ser un tema tratado por expertos  adecuadamente preparados y equipados.

¿Nadie puede ayudar para localizarlas?

Por supuesto que sí, el propio DAICMA tiene una base de datos muy robusta en un sistema llamado IMSMA donde se localizan los artefactos reportados y también existe el batallón de desminado del ejército colombiano que se dedica a retirarlas y señalarlas. Además existe una organización británica llamada Halo Trust que es la primera organización civil acreditada para desminar.

También existen personas civiles que deciden retirarlas. Muchos de ellos acaban siendo víctimas de estos artefactos; no es una práctica apoyada por el gobierno ni por las organizaciones que se dedican a esto, pues al ser personas sin preparación y acreditación para ello corren un gran riesgo. He oído anécdotas curiosas, como la de un campesino que se cansó de que nadie retirara la mina de su huerta y decidió quitarla; o la de una comunidad indígena que se dedicaba a retirar y almacenar artefactos explosivos en cementerios de bombas, porque por motivos de seguridad no podían pedir ayuda ni a la guerrilla ni al ejército. Además, Imagino que contratar a un grupo de expertos para que se ocupen de encontrarlas y eliminarlas tendría un coste altísimo y por eso no se hace tanto como debería.

¿Las FARC no podrían ayudar a localizarlas?

Si, probablemente sepan donde hay algunas de ellas aunque recordemos que además de Minas Antipersonales (MAP) y Artefactos Explosivos Improvisados (AEI) estamos hablando de Municiones Sin Estallar (MUSE) que pueden haber quedado dispersas por cualquier lado. De hecho, en el comunicado conjunto del 7 de marzo de 2015 entre el gobierno y esta guerrilla en el marco del proceso de paz que se está llevando a cabo, ya se ha acordado que miembros de las FARC apoyarán el desminado localizando estos artefactos.

¿Las zonas en las que se sabe seguro que hay minas están señalizadas?

Generalmente no hay ninguna señalización; solo existen señalizaciones donde el ejército o Halo Trust están desminando. Lo más habitual es que se coloquen carteles que las señalan mientras esperan a retirarlas. A veces los propios actores armados no estatales previenen a la población indicando que una zona puede estar minada y que no pasen por ella. Ahora, la población civil puede ver los artefactos y no colocar los carteles por miedo, o bien personas interesadas pueden retirar los carteles. Puede pasar de todo. Pensemos que cuando se colocan estos artefactos se ponen por algo y probablemente a quien los pone no les interesa que los quiten. En ese caso, un consejo básico de la Educación en el Riesgo de Minas (ERM) es que “donde hay una mina, hay mas minas”, por lo que si alguien ve una señalización de estos artefactos, puede suponer que hay una zona minada que debería evitar.

¿Se están llevando a cabo labores de desminado? ¿Cómo se esta combatiendo esto?

Como dije, si se está haciendo. Pero esto es algo más complejo porque al ser un Conflicto Armado Interno o Conflicto Armado No Internacional (CANI según el Derecho internacional Humanitario), responde a unas dinámicas diferentes a las que habitualmente responde un Conflicto Armado Internacional (CAI), que se caracteriza por el control territorial y los frentes de guerra definidos. En este caso, hay diversos frentes de guerra muy cambiantes y poco definidos a lo largo de lugares muy dispersos; lo que hace que a veces los actores armados ilegales se confundan con la población y que los artefactos puedan estar en cualquier sitio.

El conflicto colombiano se caracteriza por ser muy dinámico pues los grupos beligerantes se mueven mucho, no son estáticos. Si demás tenemos en cuenta que hacer desminado humanitario -el desminado que limpia o libera una zona completamente de artefactos- es tremendamente caro; se tiene como resultado que solamente se haga en sitios en los que hay seguridad de que no van a volver a pasar los actores armados ilegales y no van a volver a colocar las minas, o no se van a volver a dar combates que puedan dejar municiones por ahí regadas. Por eso, de momento el desminado humanitario solo se lleva a cabo en algunas zonas y lo que se hace más habitualmente es el desminado militar, que tiene como objetivo limpiar puntos estratégicos o caminos por los que pasa el ejército.

¿La población es consciente de ello? ¿Está adecuadamente informada de las muertes que producen?

Yo creo que la población que se las toma enserio es la población que las sufre. No creo que el resto del país este debidamente concienciado de lo que realmente supone esto. Las muertes están más o menos contabilizadas, pero hay que tener en cuenta que este tipo de artefactos más que matar lo que hacen es mutilar. Muchas veces estos artefactos están diseñados para eso, lo que hace que sean armas especialmente crueles y por eso son contrarias al Derecho Internacional Humanitario.

Además, hay que tener en cuenta que además de las víctimas que se producen por este tipo de artefactos se da un fenómeno de contaminación de territorios, lo que implica que no se puede cultivar o transitar en los lugares donde se encuentran, afectando la libertad de movimiento y el desarrollo económico de los lugares afectados por MAP/MUSE/AEI. Eso sin contar lo que se llaman incidentes, que es cuando no se producen víctimas directas pero se ha generado una detonación que puede afectar a animales, por ejemplo.

Post anterior

Impulsando la nueva generación empresarial en Rumanía

Siguiente post

Reforma del sistema de Formación Profesional para el Empleo en el ámbito laboral

1 Comentario

  1. Francy Bolaños
    19 marzo, 2018 en 22:35 — Responder

    Buena tarde,

     

    Es muy interesante ver la intenciòn de Mètodo en el tema de acciòn contra minas.  ¿Còmo podrìa participar en este proyecto?

    Gracias

    • Provincia: Bogotà

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>